22 de julio de 2012

La locura de hacer música en televisión


Entrevista a Edmundo Delgado


El músico, encargado de hacer las pistas que se utilizan en “Yo soy”, confiesa que 
nunca había tocado canciones tan difíciles como las de Monique Pardo. 


Diciembre del 2011. Edmundo Delgado llama a Gisela Valcárcel para hablar de negocios, pero recibe una propuesta a cambio. “Justo estoy trabajando en un proyecto con música”, le dijo la rubia animadora. El experimentado músico, quien ya había trabajado con ella años atrás, coordinó una reunión y semanas después se convirtió en el realizador de pistas del ‘reality’ “Yo soy”. No sabía lo que le esperaba.

— ¿Cuántas canciones te pidieron que grabaras para la primera temporada del programa?
En realidad, primero me dijeron que grabe 32 canciones para las primeras dos semanas de la competencia. Fue difícil porque estaba retirado del mundo de la televisión. Para grabar 10 temas de un artista cualquiera, te puedes demorar un año... pero hacer 32 pistas en solo una semana es una locura.

— Entonces, después de las primeras 32, tuvo que grabar para los que clasificaban.
así es, me daban canciones para la semana siguiente. al final, hicimos algo de  15 o 16 pistas
semanales, aunque en las instancias finales por el tema de los desempates y todo, prácticamente grabábamos unas cuantas de un día para otro.

— ¿Se organizaron mejor para la segunda temporada?
El éxito alcanzó rápido al programa. Empezamos tan rápido el siguiente ciclo, que solo tuve dos días para grabar 48 nuevas canciones.

— ¿Y cómo se graba esa cantidad de temas en dos días?
En televisión lo que importa es el tiempo. No trataba de copiar el sonido del disco, sino simplificaba y hacía una mezcla especial para TV. La experiencia también ayuda.

— ¿Qué pistas le demandaron mayor esfuerzo?
Una de las que más problemas me trajo fue la de mi amiga Monique Pardo. No sabía por dónde empezar (risas). ¿Te imaginas escuchar sus canciones dos o tres veces para descubrir sus arreglos?

— ¿Y hubo alguna sorpresa para usted?
Sí, claro. Kurt Cobain era un artista muy versátil. Descubrí que Amy Winehouse hace música que yo ya había escuchado en los setenta. Hasta le encontré cosas interesantes a los Wachiturros (risas).

— Durante el programa, la gente se pregunta dónde está la banda que toca para los imitadores. ¿Lo sabía?
Muchos piensan que hay un grupo tocando en vivo, pero no es así. La experiencia me ayuda a darle un sonido algo sucio, como si en realidad se estuviera tocando.

—¿Trabajó antes en TV?
La primera vez fue con Guillermo Guille en “risas de américa”, también en “Utilísima”, grabando canciones con los cómicos y haciendo cortinas musicales. También hice la música del filme “Flor de retama”.


(Publicado originalmente en la sección Luces de El Comercio)

19 de julio de 2012

La Comic-Con (Lado B)

Pocos son los lugares en el mundo en el que te puedes cruzar con personajes como Terry O'quinn y Michael Emerson. Es aún menos probable que en un mismo lugar, tengas la oportunidad de ver a este par de estrellas de la mítica "Lost" y, además, a Brent Spiner, Levar Burton y Gates McFadden, protagonistas de "Star Trek: Next Generation". Y es casi imposible que, de sucederse los hechos anteriores, puedas además ver de cerca los batimóviles que se usaron en las películas que se hicieron sobre el superhéroe murciélago. 
Todo eso es solo una muestra de lo que en realidad ofrece la gigantesca convención, que se realiza en San Diego, California. Caminando por sus stands, uno se cruza con Gene Simons, Guillermo del Toro (tomándose fotos con los fanáticos),  y tan solo al otro lado de la calle puede hacer firmar su póster de "Django Unchained" por Christoph Waltz y el mismísimo Quentin Tarantino. ¿No me creen? Pues es verdad. Así de fácil uno se puede topar también con Leonard, Howard, Raj, Penny, Bernadette y Amy: el elenco en pleno de "The Big Bang Theory" (y sus guardaespaldas maltrata periodistas/groupies).
Pero ese es solo la descripción de uno o dos días. La Comic-Con dura cuatro. Todavía hay tiempo para ver de cerca a Robert Downey Jr. responderle a un niño durante su conferencia de prensa que "interpretar a Iron Man es tan serio como interpretar a Shakespeare" y reírse junto a Don Cheadle (gran actor, desperdiciado en la película) con su ya clásico humor sarcástico (porque todos vimos "The Avengers", ¿cierto?). También hay oportunidad para hablar de aliens con Noah Wyle y todo el elenco de "Falling Skies". ¿Cuánto de Spielberg tiene la serie? "Spielberg está por toda ella". ¿Él está presente en las grabaciones? "Bueno, lo hemos visto un par de veces". Y la serie está por estrenar la segunda parte de su segunda temporada. Pero no importa, porque tal vez sean pocos (o inexistentes) los lugares en el mundo en el que te puedes cruzar con personas que estás acostumbrado a ver solo en la televisión.
Si no te importa la pantalla chica, por supuesto que tienes cómics. De hecho, con ese motivo se creó la convención, allá por el año 1970. Los puestos de cómics están por todo del inmenso Hall de Exhibición del Centro de Convenciones de San Diego (lugar donde se realiza el evento), Los artistas, dibujantes y uno que otro autor también pasean por ahí, aunque la procesión de gente esté del otro lado, en el que todos quieren tomarse fotos con las estatuas de cera de "The Walking Dead". Batman, Superman, Linterna Verde, Hulk, Flash... desde las historietas clásicas hasta las más contemporáneas, pasando por selectas colecciones de manga, todas listas para ser adquiridas por ansiosos fanáticos que, aunque menos, pugnaban por ejemplares firmados por sus autores (de edición limitada).
No podía faltar el alma de la fiesta. Aquel mar humano de locos que vagamos como zombis, vestidos de algún personaje de videojuego, como Harry Potter o simplemente con una cabeza en la cabeza. Hasta hubo un par de oficiales de la federación zombis (los más frikis entenderán). Al final, como algún maestro de ceremonia en algún panel de alguna serie dijo: "Esta convención está hecha para los fanáticos". Y así fue, por eso los periodistas tuvimos que hacer cola para entrar a cada panel, por eso tuvimos que caminar tanto: porque también somos fanáticos, como ellos.